Arrels Fundació atendió en 2009 a 1.585 personas, un 26% más que en 2008 y un 50% más que hace dos años. El 87% son hombres de 51 años de media y, en el 39% de los casos, inmigrantes. La situación de crisis actual hace preveer que en tres años aumenten las personas atendidas por la entidad y haya más gente empobrecidas en la calle. La alternativa: invertir en alojamiento estable.
Los datos los da la Memoria 2009 que la entidad acaba de publicar. En 2009, el 7% de las personas que acudieron a Arrels se encontraban en situación de vulnerabilidad a causa de la crisis económica actual. Estas 123 personas fueron dirigidas a recursos y servicios sociales más adecuados a su situación inicial de exclusión pero, si no se aplican las medidas necesarias, en un plazo de dos o tres años muchas de ellas podrían ser atendidas por Arrels debido a la gravedad de su situación y se añadirían a las personas que ya atiende la entidad y que se encuentran en una situación cronificada de exclusión social.
“Constantemente hay personas que se ven forzadas a acudir a entidades como la nuestra; en los últimos años ha venido más gente, cada vez más joven. La perspectiva de crisis hace pensar que a medio plazo el número de personas que se dirigen a Arrels aumentará y que en la calle se verá más gente empobrecida, incluso teniendo hogar. Me pregunto qué pasará con las personas que ahora tienen 45 o 50 años y que pierden el trabajo y no remonten”, según Salvador Busquets, director de Arrels Fundació.
El 48% del gasto invertido en alojamiento
Respecto al 2009, Arrels destaca:
- En 2009 Arrels Fundació atendió a 1.585 personas. El 87% eran hombres y el 13% mujeres. La media de edad fue de 51 años, a pesar de que en la calle cada vez se detecta gente más joven. La esperanza de vida fue de 63 años.
- El 39% de las personas atendidas en todos los programas de Arrels son inmigradas y se prevé que cada vez haya más inmigrantes sin hogar. El 30% de la gente de la calle con la que contactó Arrels en el 2008 era inmigrante y en el 2009 la cifra llegó al 50%. La cuestión de las personas sin regularizar que están en la calle es uno de los retos pendientes a nivel europeo, ya que a los no comunitarios sin regularizar se les hace casi imposible acceder a los derechos sociales básicos.
- El equipo de calle acompañó a 697 personas el año pasado, el 27% de ellas contactadas por primera vez.
- El 48% del presupuesto de Arrels se invirtió en alojamiento. La entidad facilitó alojamiento estable a 211 personas, con una inversión de 938.187,04 €, un 125% más que hace cinco años.
- El 68% de las personas alojadas en Arrels cobraron 440 euros de media al mes, importe que generalmente provino de las Prestaciones No Contributivas (PNC) y de la Renta Mínima de Inserción (RMI). Esta cifra es inferior al umbral de la pobreza, establecido actualmente en el Estado español en menos de 5.815 € al año.
- El 66% de los ingresos de la entidad en 2009 procedió de fuentes privadas. Destaca el 23% y el 20% de cuotas de socios/as y donaciones puntuales, respectivamente, así como la aportación de las personas residentes que llegó al 9%. En cuanto a los gastos, el 79% del presupuesto se destinó a programas y actividades de atención directa.
2015: el final del sinhogarismo es posible
La Unión Europea ha fijado el 2015 como fecha límite para acabar con el sinhogarismo en la región. Esta problemática afecta a cerca de 3 millones de personas en Europa, 30.000 en el Estado español y cerca de 9.000 en Cataluña, según el último estudio del Departamento de Medio ambiente y Vivienda de la Generalitat.
Concretamente en Barcelona, unas 2.000 personas duermen en la calle o dependen de servicios públicos o privados para pasar la noche. En la capital catalana, desde la puesta en marcha del Plan de Inclusión, el circuito de atención a las personas sin hogar ha mejorado, pero el verdadero reto es el alojamiento estable y la calidad en los servicios sociales, puesto que el gasto en estas cuestiones es ahorro para el futuro. Por este motivo, durante el 2009 Arrels invirtió casi la mitad de su presupuesto en alojamiento normalizado e incidió en soluciones residenciales que permiten trabajar hábitos como pueden ser las habilidades domésticas.
Para Salvador Busquets, “conseguir el hito en Cataluña antes del 2015 es asumible. Para esto se necesita que administraciones y entidades trabajen juntas, haciendo un diagnóstico común y con una responsabilidad conjunta. Las administraciones deberían poner la estructura del alojamiento y las entidades hacer el seguimiento de las personas sin hogar”.