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Nuestra historia

1986 – 1991

Del Raval a las calles de Barcelona

1986 – 1991

Del Raval a las calles de Barcelona

El proyecto de Arrels empezó a gestarse en 1986 de la mano de una treintena de personas preocupadas por la situación de las personas sin hogar en Barcelona. En aquellos momentos casi no había servicios enfocados a esta realidad. El grupo abrió en 1987 un centro en el Raval de Barcelona, con una ducha con depósito y un pequeño ropero y poco a poco se dio cuenta de que no había que esperar a que las personas se acercaran al centro, sino que debían salir a la calle para crear lazos y confianza. En 1991 ya existía el centro abierto con duchas y consigna, los equipos de calle y de visita a hospitales, y el Refugio, un centro de acogida nocturno.

1992 – 1996

De un piso al sueño de la residencia Pere Barnés

1992 – 1996

De un piso al sueño de la residencia Pere Barnés

Coincidiendo con la euforia preolímpica, Arrels abrió un piso que pretendía ofrecer una salida estable a personas que tenían un trabajo pero la experiencia no funcionó porque las personas fueron perdiendo autonomía y la entidad no pudo ofrecer el apoyo necesario. Aún así, siguió mirando al futuro: se compraron los terrenos donde más tarde se construiría la residencia temporal Pere Barnés y, en 1994, nos trasladamos a la calle Riereta, con más espacio para ofrecer servicios a las personas que venían al centro abierto.

1997 – 2001

La entidad crece y nos constituimos como fundación

1997 – 2001

La entidad crece y nos constituimos como fundación

De 1997 a 2001 fueron años de crecimiento. El proyecto del Refugio se transforma en el Programa de Acceso a la Vivienda y en 2001 comienza la actividad del taller prelaboral La Troballa. Para dar respuesta a esta nueva situación, la entidad suma trabajadores: educadores, trabajadores sociales, y también profesionales de comunicación para sensibilizar a la ciudadanía. En 1998 Arrels se constituye como fundación porque hasta entonces funcionaba bajo la cobertura de la fundación Sant Pere Claver.

2003 – 2007

Reconocimiento e inauguración de la residencia Pere Barnés

2003 – 2007

Reconocimiento e inauguración de la residencia Pere Barnés

Durante los primeros años de la década del 2000, Arrels ofrece alojamiento en 80 personas, entre pensiones y media docena de pisos. Desde 1987, la entidad ha atendido a unas 5.500 personas y cuenta con el apoyo de 180 voluntarios que hacen posible los proyectos. Son años de reconocimiento público: el Consejo Municipal de Bienestar Social del Ayuntamiento de Barcelona nos otorga en la modalidad de internet el segundo premio a los Medios de Comunicación para la página web en 2003, en 2004 el Instituto de Derechos Humanos nos concede el Premio Solidaridad, y en 2005 el Periódico de Cataluña reconoce la labor de Arrels con el Premio Iniciativa Solidaria. El mayor éxito llega en 2007 con la inauguración de la residencial Pere Barnés, un recurso de alojamiento temporal para personas sin hogar, con 30 plazas y 4 más para urgencias.

2008 – 2009

Llegamos a más gente y de manera más estable

2008 – 2009

Llegamos a más gente y de manera más estable

Los últimos años de la década 2000-2010, Arrels incrementa la atención a más personas sin techo y, con la residencia Pere Barnés en funcionamiento, comienza una apuesta por ofrecer alojamiento más estable a las personas. En 1998 se realiza por primera vez, y bajo el paraguas de la Red de Atención a Personas Sin Hogar de Barcelona, un recuento nocturno para saber cuántas personas duermen al raso. En 2009, Arrels se despide de Josep Maria Pañella, una de las personas fundadoras de la entidad.

2010 – Actualidad

Más alojamiento y participación

2010 – Actualidad

Más alojamiento y participación

Los últimos años de historia de Arrels se caracterizan porque se intensifica la atención a las personas sin hogar, se aumenta el número de plazas en pisos y habitaciones de alquiler y se trabaja para que la estancia de las personas en una vivienda sea duradera en el tiempo. En este contexto, se trabaja para dar aún más voz a las personas sin hogar y fomentar su participación.