Arrels edita la guía ‘Vivir en la calle en Barcelona’ con consejos prácticos de personas sin hogar


En Arrels atendemos cada día a entre cinco y seis personas que viven en la calle, que no saben dónde pedir ayuda y a las que intentamos asesorar sobre los recursos que existen en la ciudad. Hemos creado una guía práctica que recoge más de 70 recursos a los que las personas pueden acceder directamente y con medio centenar de consejos aportados por personas que duermen o han dormido en la calle. También es una herramienta útil para la ciudadanía.

El año pasado, 1.360 personas vinieron a Arrels preguntando si se podían duchar, guardar sus bolsas en la consigna o si teníamos alojamiento para no tener que dormir en la calle y, desde inicios de este año, hemos asesorado a 450 personas más, lo que significa entre cinco y seis personas diariamente. Desde Arrels no podemos dar respuesta a todas estas necesidades pero sí intentamos orientar a la persona sobre los recursos que existen en la ciudad de Barcelona y que pueden ser útiles.

Para intentar mejorar este asesoramiento, hemos creado una guía que recoge más de 70 recursos públicos y privados que existen en Barcelona y a los que las personas sin hogar pueden acceder directamente, sin necesidad de tener un trabajador/a social. Muchas de estas personas no tienen ningún trabajador/a social que conozca su situación. Esto significa, por ejemplo, no poder ir a un comedor social público porque se necesita que un trabajador/a social haga el trámite, explica Marta Maynou, responsable del equipo de la calle y del centro abierto de Arrels.

El objetivo es contar con una herramienta útil para las personas que hace menos tiempo que viven en la calle en Barcelona o que aún conservan muchas habilidades y autonomía, ofrecer información que sitúe a la persona y que no genere falsas expectativas.

La publicación de esta guía también quiere ser de utilidad para la ciudadanía de Barcelona; el año pasado, de hecho, en Arrels recibimos 1.730 avisos de vecinos y vecinas de la ciudad preocupados por personas que dormían en la calle. Queremos implicar a la ciudadanía y dar respuesta a una pregunta que habitualmente nos hace, que es qué pueden hacer cuando ven a una persona durmiendo en la calle en Barcelona, afirma el director de Arrels, Ferran Busquets.

Consejos de personas que viven en la calle

Para construir la guía Vivir en la calle en Barcelona se ha contado también con la opinión y los consejos de cinco personas que han vivido en la calle hasta hace poco tiempo y que han querido aportar su experiencia con consejos prácticos como los siguientes:

  • El albergue suele estar lleno, con lista de espera de días o semanas. Si tienes teléfono y les deja el número, te llamarán.
  • En la calle, no te estires directamente en el suelo, busca un cartón o algún material aislante.
  • Busca un lugar seguro. Las salas de espera de los hospitales, las estaciones y el aeropuerto son una opción. Recuerda que se trata de espacios privados con una normativa y que dependerá de cada empresa que te dejen estar.
  • Si te aseas en una fuente o lavas a ropa, te pueden sancionar.
  • Prepárate para caminar porque los recursos están lejos unos de otros.

Un mapa que evidencia una realidad

La guía que hemos elaborado recoge más de 70 recursos a los que la persona puede dirigirse directamente, con información útil sobre dónde comer, dormir, ducharse o lavar la ropa. Otros intentan ir más allá y explicar qué hacer si se sufre una agresión, cómo defender los derechos, dónde prepararse para buscar empleo, etc.

También se acompaña de un mapa para que la persona pueda orientarse más fácilmente y, más allá de esta utilidad, muestra una realidad:

  • Hay pocos recursos para dormir y están dispersos. Una persona que entra en un albergue puede estar más tiempo mientras encuentra otro recurso que le aporte estabilidad pero, actualmente, los mecanismos de salida están saturados y es muy difícil que la persona pueda afrontar los precios del mercado inmobiliario.
  • Si vives en la calle y quieres acceder a un albergue, tienes que esperar hasta dos y tres meses y, en consecuencia, debes prepararte para vivir en la calle este tiempo.
  • Hay diferentes servicios de duchas pero son insuficientes porque la persona no puede ducharse las veces que necesite a la semana. Tampoco hay espacios para guardar tus pertenencias durante un tiempo estable cuando vives en la calle o te echan de una habitación.
  • No hay servicios de lavandería suficientes a los que las personas puedan acceder directamente. También hay otros servicios básicos no cubiertos: ¿qué pasa si la persona sufre una agresión? ¿Cómo puede tener un seguimiento médico si sólo puede ir a urgencias? ¿Qué alternativa tiene si no se siente cómoda en un albergue?
  • Planificar la vida cuando vives en la calle es difícil porque tienes que dedicar muchas horas a desplazarte de un lugar a otro para desayunar, ducharte, comer o dormir.

El sistema actual no ayuda porque no te queda tiempo para avanzar. Todas las personas necesitan estos recursos básicos para sobrevivir pero, una vez cubiertos, se deberían poder plantear más cosas”, afirma Marta Maynou. En este sentido, desde Arrels pedimos a las administraciones buscar soluciones y destinar los recursos suficientes para conseguir que nadie tenga que vivir en la calle. “A largo plazo es necesario conseguir vivienda pero, mientras no se resuelva el problema de la falta de vivienda, también necesitamos soluciones temporales, como espacios de baja exigencia, añade el director de Arrels.

Recursos para vivir, no para sobrevivir

Una persona acaba viviendo en la calle por motivos muy diversos y que tienen que ver con la propia persona pero también con la sociedad en la que vivimos. Para luchar contra el sinhogarismo no se necesitan sólo servicios básicos de alimentación, higiene o para descansar; la problemática es más compleja.

La persona solo puede empezar a recuperarse de la vida en la calle cuando tiene un lugar seguro donde vivir. Es necesario una atención social más personalizada: servicios de apoyo psicológico, estabilidad económica, reconstruir la red social, no tener que esperar semanas o meses para acceder a un techo, actuar de manera inmediata para evitar que la situación se convierta en crónica…

Apostar por estos recursos más transformadores es una inversión económica pero, a la larga, se obtienen más beneficios para la persona y para la sociedad. Esto, sin olvidar que hay que incidir aún más en políticas de prevención para que nadie pierda su casa.

Más información.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *