Una persona se queda en la calle porque sus vínculos se han roto. Por eso, es importante una primera acogida respetuosa, que no culpabilice y que oriente a la persona hacia los recursos que puede utilizar.

Hay que disponer de servicios útiles y espacios de acogida que ofrezcan tranquilidad y seguridad a las personas. En el centro abierto de Arrels ofrecemos escucha, acompañamiento y orientación. También disponemos de servicios básicos que se dirigen principalmente a personas que, por su falta de autonomía, presentan alguna dificultad para acceder a los recursos municipales.

¿Y qué hacemos desde Arrels?

Ofrecemos un espacio de acogida y relación

Cuando una persona llega al centro abierto encuentra a alguien que le da la bienvenida y se interesa por su situación. El objetivo es crear un espacio de escucha y confianza donde conocer las necesidades de la persona y restablecer vínculos. Este encuentro puede servir para orientar y facilitar información de otros recursos, dar una manta para pasar la noche en la calle, hacer uso de servicios útiles o simplemente resguardarse y descansar durante un rato.


Disponemos de un espacio seguro donde guardar las cosas

Cuando una persona duerme en la calle o en lugares muy inestables necesita un espacio seguro donde guardar sus pertenencias. La consigna de Arrels y el servicio de custodia de documentación acogen más de 200 bolsas que guardan ropa, medicamentos, fotografías y otros objetos personales. Es un servicio muy importante porque en Barcelona no hay consignas públicas de largo plazo para las personas sin hogar.


Facilitamos la comunicación

¿Dónde recibe una carta una persona que vive en la calle? Y, ¿cómo lo hace para recibir llamadas o buscar la información que necesite en internet? Arrels ofrece un servicio de buzón donde las personas que no tienen domicilio fijo pueden recibir la correspondencia.

También disponemos de un espacio donde poder recibir llamadas telefónicas y conectarse a internet.


Ofrecemos servicios higiénicos

En 2017, 689 personas se ducharon en el centro abierto de Arrels, 907 hicieron uso del ropero y muchas otras se afeitaron o usaron los servicios de peluquería y podología.

Se trata de servicios que no podemos ofrecer a todo el mundo y por eso se dirigen a personas que viven en la calle y que, por su falta de autonomía, presentan alguna dificultad para acceder a los recursos municipales.


Asesoramos sobre qué hacer si estás en la calle

En el centro abierto también asesoramos a las personas que están en la calle sobre qué pueden hacer para mejorar su situación y les explicamos los recursos que existen en la ciudad donde pueden ir a pedir ayuda. Habitualmente, las personas piden un sitio donde  dormir o un lugar donde ducharse y cambiarse de ropa. En un año, el servicio de orientaciones ha atendido a casi 1.200 personas que no encuentran respuesta en Barcelona.