Tres años de trabajo europeo para adaptar el modelo Housing First a nuevas realidades

El Beniam, a casa seva, acompanyat per Arrels Fundació

Durante los últimos tres años, en Arrels hemos formado parte del proyecto europeo Adapting Housing First. Innovating Housing Staff, una iniciativa impulsada por el programa Erasmus+ que nos ha permitido compartir conocimiento, contrastar prácticas y repensar cómo se está aplicando el modelo Housing First en distintos contextos del territorio.

El proyecto, iniciado en 2022, ha reunido a entidades de varios países con una trayectoria consolidada en el ámbito del sinhogarismo: la organización irlandesa Sophia; la finlandesa Y-Foundation – referente en la estrategia nacional para erradicar el sinhogarismo -; las alemanas Berliner Stadtmission y Neue Chance, que gestionan conjuntamente el proyecto Housing First Berlin; y Arrels.

 

Repensar el modelo Housing First

Hace más de veinte años que el modelo Housing First nació en Estados Unidos como respuesta a situaciones de sinhogarismo muy cronificadas. Su planteamiento prioriza el acceso inmediato a una vivienda estable como punto de partida para que la persona se pueda recuperar. También prevé un acompañamiento social flexible, sin límites de tiempo y ofreciendo apoyo para acceder a los servicios que cada persona necesita.

Con Adapting Housing First, nos hemos propuesto, junto con el resto de entidades socias, ir un paso más allá y abordar tres grandes retos compartidos:

  • Analizar cómo se está adaptando el modelo en cada país y qué variantes funcionan mejor según los contextos.
  • Explorar qué alternativas residenciales pueden dar respuesta al 15% o 20% de personas sin hogar para quienes el modelo clásico de Housing First no acaba de encajar.
  • Detectar necesidades formativas de los equipos profesionales en ámbitos clave, como la mediación, la comunicación no violenta o el abordaje del trauma.

Este trabajo colectivo se ha concretado en un informe europeo que recoge buenas prácticas y experiencias de adaptación del modelo, con el objetivo de ampliar el abanico de respuestas posibles frente al sinhogarismo.

 

Abrir la mirada sobre las adaptaciones

Uno de los principales frutos del proyecto ha sido, precisamente, ampliar la mirada sobre qué puede ser Housing First. La investigación conjunta ha abordado hasta dónde es posible adaptar el modelo sin perder su esencia y qué límites no deberían traspasarse, planteando opciones intermedias para situaciones complejas.

La experiencia de Finlandia ha sido especialmente relevante: el país ha adaptado el modelo original a sus contextos residenciales, manteniendo siempre un principio central – la vivienda como primer paso para salir de la calle -, pero diversificando las formas de acceso y de acompañamiento.

Todo este conocimiento acumulado se ha trasladado también a espacios de incidencia política como el Parlamento Europeo, con la voluntad de que los Estados miembro mejoren sus intervenciones y amplíen las soluciones residenciales basadas en el modelo Housing First. El objetivo final es que Europa reconozca que el sinhogarismo se puede y se debe abordar de maneras diversas, adaptadas a las necesidades reales de las personas.

Nuestra aportación desde Arrels

Desde Arrels, la participación en este proyecto se ha traducido en una implicación activa en el intercambio de conocimiento durante estos tres años. Por ejemplo, hemos impulsado dos webinars dirigidos a los equipos de las entidades europeas: uno sobre los procesos de salida del modelo Housing First  – para reflexionar sobre qué ocurre cuando una persona deja el recurso donde vivía y hacia dónde va – y otro sobre el papel de los equipos de calle en la detección y el acompañamiento de las personas, en el marco del modelo Housing First.

A lo largo del proyecto también hemos profundizado, junto con el resto de entidades, en cuestiones como la incorporación de la figura de los peers – personas con experiencia de vida en la calle que se integran como profesionales en los equipos -, el abordaje del trauma o los modelos de Communal Housing First o Single Site, que parten del mismo enfoque pero con viviendas agrupadas y no dispersas por el territorio.

En nuestro caso, aplicamos este último modelo a través de las Llars Tere Villagrasa, una experiencia que hemos podido compartir con el resto de organizaciones participantes. Este intercambio nos ha permitido contrastar prácticas y reforzar la idea que existen caminos diversos para garantizar el derecho a la vivienda.

Con el cierre de estos tres años de trabajo conjunto, hacemos balance de una experiencia que ha fortalecido la colaboración europea, ha generado nuevo conocimiento y ha contribuido a enriquecer el debate sobre cómo adaptar el modelo Housing First sin perder su esencia: situar la vivienda en el centro y a las personas por delante de todo.

 

Más información:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *