Las medidas del Ayuntamiento son un avance pero no benefician a la mayoría de personas que viven en la calle


El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado esta mañana que habilitará nuevas plazas para que los colectivos vulnerables puedan confinarse durante la crisis sanitaria por coronavirus. Desde Arrels valoramos las medidas porque significan proteger a un millar de personas y recordamos que es urgente atender a las 1.200 personas que viven en la calle en Barcelona y que siguen expuestas.

El Ayuntamiento de Barcelona ha explicado esta mañana las medidas que prevé poner en marcha para proteger a los colectivos más vulnerables de Barcelona, ​​como las personas que viven en la calle. Desde Arrels, consideramos que se trata de un paso adelante para dar respuesta a la grave situación que viven estas personas y valoramos el esfuerzo que se está haciendo. Sabemos que la situación no es fácil y, precisamente por eso, volvemos a insistir en la necesidad de proteger a las personas que duermen en la calle, porque las medidas presentadas por el Ayuntamiento no llegan a la mayoría.

Buena parte de estas medidas municipales se enfocan al cuidado y la acogida de personas que actualmente ya están en otros equipamientos y que, debido a la situación de emergencia actual, ahora necesitan más apoyo y acompañamiento social. Las alternativas para personas que viven directamente en la calle, en cambio, son pocas, teniendo en cuenta que actualmente en Barcelona son unas 1.200.

Desde Arrels queremos compartir las preocupaciones que nos genera la situación y propuestas al respecto. Todas estas medidas se deberían llevar a cabo entre las diferentes administraciones y de manera coordinada con las entidades sociales.

Muchas personas que viven en la calle seguirán quedando desprotegidas

  • Nos preocupa que muchas personas que viven en la calle sigan quedando desprotegidas. La respuesta para las 1.200 personas que viven en la calle en Barcelona es aún insuficiente: 56 plazas que abren hoy en el espacio Pere Calafell y, previsiblemente, 150 camas que se hablitarán próximamente en la Feria de Barcelona.
  • ¿Qué proponemos? Habilitar diversos espacios de emergencia con un número reducido de plazas repartidos entre los diferentes barrios de la ciudad, adaptados a las necesidades de las personas que viven en la calle y teniendo en cuenta su realidad y problemáticas asociadas. Estos recursos deberían acoger a las personas durante el día y durante la noche y cubrir las necesidades de alimentación e higiene. Pueden ubicarse en equipamientos públicos que en estos momentos están cerrados -como centros cívicos o centros deportivos- o en centros privados que habitualmente atienden a personas sin hogar y han tenido que cerrar estos días o están ofreciendo una actividad menos intensiva.

 

Nos preocupa la alimentación, la higiene y el descanso de  personas que siguen en la calle

  • Estos días todos los servicios públicos y privados nos hemos tenido que adaptar a las medidas de protección ante el coronavirus y esto está teniendo efectos sobre la atención que reciben las personas que viven en la calle. Una veintena de recursos han tenido que cerrar y otros hemos tenido que hacer cambios en los servicios o reducirlos. Una decena de entidades han dejado de ofrecer comida y las que se mantienen -también los comedores públicos- ofrecen comida para llevar y bocadillos. También se han reducido a la mitad los servicios de higiene y se han cerrado la mayoría de espacios donde resguardarse durante el día.
  • ¿Qué proponemos? Reabrir los centros privados que han tenido que cerrar estos días y ponerlos a disposición de la administración pública,teniendo en cuenta que ya son espacios equipados y de referencia para muchas personas que viven en la calle. En la misma línea, aprovechar con un uso más intensivo los espacios de las entidades que hemos adaptado y reducido nuestra atención. Esta medida debe permitir ofrecer comida caliente a las personas que están durmiendo al raso, servicios de higiene y un espacio de descanso y reposo.

¿Qué pasará con las personas que viven en la calle y que, por su situación de vulnerabilidad elevada, seguirán estando?

  • También nos preocupa que, llegado el caso, policía o militares las obliguen a confinarse. Esta situación se podría dar en el caso de personas que hace muchos años que viven en la calle, con enfermedades orgánicas, neurológicas y de salud mental; también si los recursos no se adaptan a personas que se acompañan de animales de compañía, entre otros.
  • ¿Qué proponemos? Crear equipos de calle formados por educadores/as y trabajadores/as sociales y personal sanitario para visitar de manera continuada a estas personas, garantizar que tengan cubiertas sus necesidades básicas y realizar un seguimiento sanitario.

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