Cuando una persona vive en la calle, el hábito de revisar su salud visual muchas veces queda relegado. Por eso, desde Arrels Fundació hemos participado en el proyecto piloto Ulls propers, una iniciativa de la fundación Ulls del Món. Después de revisar la vista a 97 personas, hemos sabido que el 88% de las personas revisadas necesitaban gafas y que el 55% de las personas atendidas no se había revisado la vista desde hacía más de cinco años o nunca.
“Antes utilizaba unas gafas de poca calidad, no veía bien y se me cansaba la vista. Yo pinto y tuve que dejar un cuadro durante un año y medio porque no veía bien para acabarlo”, explica Andreas, una persona que acompañamos desde Arrels Fundació que ha participado en el proyecto de salud ocular. “Ahora, he podido volver a dibujar con detalle y con más precisión. Veo mucho más definido y he podido acabar el cuadro”.
El proyecto piloto ha revisado la vista a 97 personas en tres centros de Arrels Fundació: el taller La Troballa, el Hogar Pere Barnés y nuestro Centro Abierto. En estos espacios acompañamos y hacemos seguimiento de personas que ya están alojadas y también de otras que todavía viven en la calle.
Los datos del proyecto reflejan una necesidad muy clara de atención de la salud ocular entre las personas que conocemos desde Arrels Fundació: el 88% de las personas revisadas necesitaban gafas y el 39% necesitaban dos, para ver de cerca y de lejos. En total, se han prescrito 122 gafas, el 61% de las cuales son de presbicia.
“Ahora, tengo dos gafas de óptica: unas para ver de lejos y otros para ver de cerca. Me van muy bien para leer, trabajar con el ordenador y, sobre todo, para pintar y dibujar. Con estas gafas, estoy mucho mejor y no hay dolor en los ojos”, dice Andreas.
La iniciativa no pretende sustituir la atención del sistema público de salud, sino complementarla, facilitando la detección de problemas visuales, la atención inicial y, cuando es necesario, la conexión con los servicios sanitarios públicos.
De hecho, uno de los resultados más significativos del proyecto indica que el 55% de las personas no se había revisado la vista desde hacía más de cinco años o nunca. Además, el 16% de los casos (16 personas) han sido derivados al sistema público de salud por patologías que requieren seguimiento especializado, como cataratas, glaucoma o hipertensión ocular. De estas, 13 han sido derivadas en el Hospital Clínico y 3 en el Hospital de la Esperanza.
“Este proyecto ha permitido que muchas personas que acompañamos puedan volver a cuidar su salud visual. La colaboración entre entidades nos permite acercar servicios y dar respuesta a necesidades que a menudo quedan desatendidas”, dice Beatriz Fernández, directora de Arrels Fundació.
El proyecto se ha articulado a través de la colaboración entre diferentes actores; además de Ulls del Món y Arrels Fundació, ha contado con la colaboración del Departamento de Salud, que ha facilitado la derivación de algunas personas a la atención sanitaria en centros públicos, de General Òptica y la Fundación la Caixa.