La noche del 10 al 11 de junio salimos por las calles de Barcelona para entrevistar a las personas que viven al raso y 289 personas nos explicaron su situación. Los primeros resultados muestran datos preocupantes: aumenta el número de personas que dicen haber sufrido una agresión y la media del tiempo de vida en la calle llega a los 4 años y 8 meses. Durante la noche, detectamos a 1.064 personas durmiendo al raso, una cifra que consideramos de mínimos y que creemos que puede superar las 1.100 personas.

¿Dónde duermes de manera habitual? ¿Cuánto tiempo hace que no tienes un hogar estable? ¿Has tenido que ir al hospital en los últimos seis meses? ¿Te han agredido física o verbalmente? ¿Estás empadronada? ¿Te has podido vacunar contra la covid19? La noche del 10 al 11 de junio, encuestamos a 289 personas que viven en la calle en Barcelona para conocer su situación de vulnerabilidad. Lo hicimos con la implicación de 530 personas voluntarias que, a lo largo de la noche, recorrieron 65 de los 73 barrios de la ciudad. La acción ha servido para encuestar y también para tener una estimación, de mínimos, del número de personas que viven al raso en Barcelona.

En total, durante la noche de la encuesta detectamos a 1.064 personas viviendo en la calle, una cifra preocupante que nos indica que se necesitan más esfuerzos para la prevención y para ofrecer recursos que se adapten a las necesidades de las personas que ya viven en la calle.

Desde Arrels, sin embargo, creemos que la cifra de 1.064 personas es una cifra de mínimos. ¿El motivo? Por un lado, sabemos que hay personas que se esconden porque se sienten más seguras, y a las que no localizamos. Por otra parte, en el recuento nocturno que el pasado 19 de mayo hizo la Red de Atención a Personas Sin Hogar (XAPSLL) se localizaron a 104 personas durmiendo en parques y jardines o zonas boscosas de la ciudad donde no accedimos el 10 de junio durante la noche de la encuesta.

“Hace un año, cuando todo el mundo estaba en casa confinado, hicimos un recuento y localizamos a 1.239 personas viviendo en la calle en Barcelona. La estimación que hacemos ahora hablaría de más de 1.100 personas”, afirma Ferran Busquets, director de Arrels. “Este descenso tiene que ver, en parte, con la disminución de la movilidad de las personas a causa de la pandemia y el cierre de fronteras, y también con la conversión de algunas plazas de emergencia en plazas estables. A pesar de esto, no nos podemos relajar en la lucha contra el sinhogarismo y sus causas porque hablar de más 1.100 no es una buena noticia”, añade.

 

El 69% de las personas, con una  vulnerabilidad media o alta

Los primeros datos resultantes de la encuesta muestran que, de las 289 personas que participaron en la entrevista, el 91% son hombres, el 6,9% son mujeres y un 1,7% son hombres o mujeres trans. Destaca el descenso del número de mujeres: en 2019 también realizamos la misma encuesta y las mujeres representaban el 11%, mientras que en noviembre de 2020 la cifra era del 9%. Desde Arrels creemos que es una buena noticia y la relacionamos con la puesta en marcha de recursos específicos para mujeres sin hogar por parte del Ayuntamiento y otras entidades en la ciudad.

De media, las 289 personas que hemos entrevistado tienen 43 años. Más de la mitad (el 53%) tiene entre 36 y 55 años y 2 de cada 10 tienen entre 18 y 35 años. Según la procedencia, ha aumentado el porcentaje de personas con nacionalidad española que viven en la calle en Barcelona (el 30%, un 6% más que hace dos años), mientras que el porcentaje que representa a la población migrada vuelve a ser casi del 70% (en concreto, el 68%). Este último dato evidencia de nuevo la fragilidad de la situación de las personas migradas, los mayores riesgos estructurales para que se rompan sus hilos y la sobrerrepresentación en la calle respecto al resto de la población con un hogar. En este sentido, nos preocupa que el 17% de las personas que hemos entrevistado afirman ser solicitantes de asilo.

La encuesta que hemos realizado se enmarca en una campaña europea que quiere erradicar el sinhogarismo de calle y que, preguntando directamente a las personas que viven al raso, quiere conocer su situación de vulnerabilidad. De las 289 entrevistas realizadas el pasado 10 de junio, se extrae que el 20% de las personas se encuentra en una situación elevada de vulnerabilidad y un 49%, en una situación de vulnerabilidad media. Una de cada diez personas vive en la calle desde hace más de diez años y, en promedio, las personas que hemos encuestado hace 4 años y 8 meses que viven a la intemperie; se trata de un dato preocupante que ha aumentado en comparación al año 2019.

También nos hace estar alerta el hecho de que el 46% de las personas dice haber sufrido agresiones físicas y/o verbales, lo que significa un 6% más que hace dos años. Que el 46% de las personas que hemos entrevistado nos diga que han sufrido agresiones físicas y/o verbales es un indicador muy preocupante y, seguramente, la punta del iceberg. La mayoría de las personas que viven en la calle normalizan el hecho de vivir en la calle y todo lo que conlleva, no suelen denunciar ni explicar situaciones de agresiones, afirma Ferran Busquets.

 

Tener que vivir en la calle y en pandemia

Desde la llegada de la pandemia por la covid19, la vulnerabilidad de las personas que viven en la calle se ha hecho aún más evidente. En mayo del año pasado, con el confinamiento estricto vigente, desde Arrels salimos a contar para saber cuántas personas viven en la calle y localizamos a 1.239 personas. El pasado 19 de mayo, se localizaron a 895 personas durmiendo al raso, en el recuento organizado por la Red de Atención a Personas Sin Hogar. Este 10 de junio, aprovechando que desde Arrels salíamos a encuestar, volvimos a contar y localizamos 1.064 personas pernoctando en las calles de Barcelona.

En todo este tiempo hemos salido también a preguntar a las personas cómo estaban. Lo hicimos en noviembre de 2020, con una encuesta específica sobre las consecuencias de la pandemia y para saber más sobre la situación administrativa de las personas y sobre sus trayectorias. Y lo hemos hecho de nuevo el 10 de junio, con cuestiones sobre salud, posibles agresiones, acceso a la vivienda, etc.

El 27% de las personas nos ha explicado que vive en la calle desde hace un año o menos, es decir, que ha comenzado a vivir al raso durante la pandemia. El 19% de las personas dice que ya está vacunada o que ha recibido alguna de las dosis de la vacuna contra la covid19; se trata de un porcentaje que en las últimas semanas habrá aumentado ya que se ha empezado a vacunar a las personas sin hogar en diferentes centros, entre ellos Arrels. Se trata de una buena noticia ya que hasta ahora no se había tenido en cuenta a las personas sin hogar como grupo prioritario a proteger, a pesar de su estado de salud frágil. De las 289 personas que hemos encuestado estos días, de hecho, el 59% afirma tener un estado de salud delicado y el 19% de las personas explica que tiene alguna enfermedad crónica.

 

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