Un joven que llegó hace dos años y estuvo trabajando hasta que se quedó sin trabajo ni hogar; un chico que es peluquero y está vinculado al Hospital de Campaña o varias personas que duermen al lado de la Ronda Litoral en tiendas de campaña hace unos meses. Son algunas de las 694 personas que duermen en la calle en Barcelona y hemos encuestado del 16 al 18 de junio. Lo hemos hecho en 14 centros de atención a personas sin hogar para poder conocer el tiempo que hace que viven en la calle, su trayectoria vital o si tienen expectativas de poder mejorar su situación entre otros temas, gracias a la participación de más de 400 personas voluntarias.
Yousouf nació en Argelia y vive en Cataluña hace unos dos años. Migró por motivos familiares. Aquí se estableció en Premià de Mar y estuvo trabajando en una pastelería, pero no tenía documentación. Trabajaba unas 10 horas por día a cambio de una compensación económica muy baja y alojamiento en el mismo edificio. Un día, el propietario lo echó del trabajo y se quedó en la calle. De esto hace 6 meses y Yousouf ha acabado viviendo en la Zona franca, con otras personas que como él necesitan un empujón para salir adelante, pero que tienen energías y ganas de trabajar.
Sebti, originario de Túnez, trabajó de albañil en Francia durante dos años hasta que vino a Barcelona. Al principio lo ayudaron unos conocidos, pero hace seis meses acabó durmiendo a las puertas de una entidad que atiende personas que viven en la calle. Ha hecho los trámites para optar a la regularización extraordinaria y confía que podrá salir adelante en el futuro.
Yousuf y Sebti son dos de las 694 personas que entrevistamos del 16 al 18 de junio en la décima edición de la encuesta a personas que viven en la calle en Barcelona. Una encuesta que, con unas treinta preguntas, sirve para obtener una fotografía muy representativa de la situación de las personas que viven en la calle en la ciudad.
14 centros y puntos sensibles en la calle
El año 2016, los equipos de trabajadoras y voluntarias de Arrels empezamos a salir a la calle una noche al año a hacer el censo de las personas que vivían al raso. Encuestábamos las personas que estaban despiertas y que se mostraban dispuestas a explicarnos qué era su historia y situación. Hace tres años, cambiamos la metodología y empezamos a hacer las encuestas en horario diurno, tanto desde los equipos de calle de la entidad como desde otros espacios de atención privados donde las personas que viven al raso suelen ir a comer, almorzar, ducharse o descansar.
Este año hace diez años de la primera vez que salimos a la calle a encuestar personas que duermen al raso. En concreto, hemos contado con 14 centros y recursos: : ARD Lluís Companys, Àmbit Prevenció, Caliu, CAS Baluard, Desayuno Solidario, Heura, l’Hospital de Campanya Santa Anna, el menjador Gregal, Mañanas en Compañía, Metzineres, l’Obra Social Santa Lluïsa de Marillac, menjador Grupo Nueva Vida i el menjador Social Sant Fèlix. Desde Arrels, hemos sumado el espacio de nuestro centro abierto y las 216 encuestas hechas desde el equipo de calle.
El 69% de las encuestas las hemos hecho bajo cubierto, en estos centros y recursos, y un 31% las hemos hecho directamente en la calle a personas que sabemos que no suelen desplazarse e ir a servicios. Esto lo hemos hecho a través del equipo de calle de Arrels, que durante las últimas semanas ha salido a entrevistar personas con quienes tenemos vínculo y otras personas que visitamos de vez en cuando. La tarea de visitar a las personas que viven en la calle y encuestarlas la hemos podido llevar a cabo gracias a nuestros equipos y también a las personas voluntarias que han recorrido plazas, estaciones de trenes y autobuses, espacios públicos y parques. Este año, también hemos encuestado algunas personas que viven agrupadas en espacios como el arcén de la Ronda Litoral.
400 personas voluntarias implicadas
“Desde la primera vez que participé en las encuestas, el 2016 pienso que fue la primera, fue una experiencia reveladora. Pienso que hubo un antes y uno después de aquel momento: conocer biografías fascinantes detrás de gente de la que pasarías de largo porque van sucios. Detrás de esta fachada sucia y desagradable hay alguien con una vida pasada riquísima”, dice Daniel Roca, médico de familia del Cap Drassanes y voluntario de las encuestas hace muchos años. “Hay muchas cosas para enseñar. Esto es el que yo he aprendido de hacer estas encuestas. Para mí, la gente que está durmiendo en la calle son el exponente máximo de la exclusión social y de la vulnerabilidad. Conocer como viven, cuál es su escala de valores y lo que hacen para sobrevivir cada día y adaptarse en este ambiente hostil es revelador”, dice Dani.
Desde que empezamos a hacer las encuestas en 2016, más de 6.500 personas se han sumado como voluntarias y han hecho posible las encuestas y recuentos de Arrels. Este año, hemos contado con 400 voluntarios y voluntarias que han tenido la oportunidad de conocer qué pasa cuando una persona vive en la calle y qué necesidades tiene.
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