Finaliza el juicio por el asesinato de tres personas sin hogar


Ha concluído en Barcelona el juicio por el asesinato de tres persones sin hogar en abril de 2020. Como entidad que defendemos los derechos de los persones que viven en la calle, nos interesamos en este caso porque nos interpela directamente: los víctimas murieron por vivir en la calle. En Barcelona hay más de 1.200 persones viviendo al raso, el 46% de las cuales han sufrido algún tipo de violencia física o verbal.

El mes de abril del 2020 eran muchas las personas que vivían en la calle y que intentaban adaptarse de la mejor manera posible a la situación que generaba el confinamiento. Eran unes 1.200 persones y en plena pandemia tenían que encontrar servicios donde comer caliente, guardar sus cosas o duchar-se; muchas tuvieron que cambiar de lugar para dormir y reubicar-se en un contexto en el cual muchos de los recursos que conocían estaban cerrados.

Había una doble vulnerabilidad de las personas sin hogar durante el estado de alarma: no solo no tenían la posibilidad de confinarse para no enfermar, sino que estaban más expuestas en el espacio público porque estaban solas. No tenían apoyo a su alrededor, vecinos y vecinas no podían salir de casa, los recursos estaban cerrados.

En este contexto, tres persones sin hogar fueron asesinadas mientras dormían en la calle. El primer asesinato se produjo el 16 de abril y el último el día 27 de abril. La víctima más joven tenia 23 años; la más grande, 63. Todas murieron de manera violenta.

En aquel momento, la noticia de que se estaban sucediendo estas muertes corrió entre las personas que vivían en la calle. Esto generó un estado de alarma entre estas personas, que nos expresaban que tenían miedo e intentaban mantenerse en grupo en la calle, tal como aconsejaba la policía.

El hecho de vivir en la calle vulnera muchos derechos de los persones que es encuentran en esta situación. Vivir en la calle significa estar más expuesto a situaciones de conflicto público y a sanciones. También estar expuesto a sufrir violencia física y verbal. La violencia hacia los personas que duermen en la calle es una de los violencias más invisibles y más naturalizadas. En este caso, el hecho que es encontraran viviendo en la calle les costó la vida.

¿Por qué nos presentamos como acusación popular?

Cuando la policía detuvo la persona presunta autora de los hechos, desde Arrels nos planteamos presentarnos  como acusación popular en el juicio. Decidimos hacerlo porque consideramos que es una forma de velar por la defensa de los derechos de los persones difuntas que conocíamos y defender los derechos del resto de personas que viven en la calle. También para poder estar al caso de los investigaciones, porque nos preocupan las violencias que puedan sufrir las personas que viven al raso y porque el hecho de que estemos presentes en el juicio ha ayudado a sensibilizar sobre el ssinhogarismo y a cambiar la mirada de las partes que participaron en el litigio.

En cuanto a la pena, en una primera instancia el fiscal pidió para el acusado una pena de prisión permanente revisable o bien 25 años de prisión por cada asesinato. En su escrito, el fiscal consideró que la acusado sabia que las agredidas eran personas que no se podían defender y que actuó durante el estado de alarma, cuando se dificultaba pedir auxilio. Des de Arrels coincidimos en el criterio de la fiscalía.

En concreto, nos quisimos posicionar de este modo por la forma como se produjeron los asesinatos, con alevosía. También por quienes eran las víctimas, puesto que el autor de los hechos escogió específicamente personas que vivían en la calle. Creemos que el contexto en el cual es cometieron los asesinatos también es importante, porque es produjeron en pleno confinamiento, cuando las víctimas estaban desprotegidas. En último lugar, hemos valorado la manera como es cometieron los crímenes, cuando las personas estaban durmiendo, indefensas.

“Los asesinatos son la máxima expresión de la vulnerabilidad de los persones en situación de calle. Estas personas están acostumbradas a la violencia, no denuncian, y justamente por este motivo no podemos dejar que este tema nos deje de forma indiferente. Es muy grave, precisamente por quienes eran las víctimas”, explica Beatriz Fernàndez, jefa del equipo jurídico de Arrels.

La resolución del caso

El acusado es declaró culpable momentos antes de empezar el juicio. Este reconocimiento de los hechos, que hasta el momento no se había producido, originó que todas las partes acordáramos una conformidad en la pena solicitada: 20 años por asesinato, en total 60 años, y tres años de prisión añadidos por tres delitos contra la integridad moral.

El delito contra la integridad moral implica la valoración de que estos asesinatos no afectaron únicamente a las tres víctimas, sino que supusieron un acto inhumano para el resto de personas que vivían en calle, que vivieron atemorizadas como una persona decidía que su vida no tenia ningún valor por este motivo y merecían morir.

¿Qué puedes hacer como ciudadano/ana?

• Si detectas una situación de abuso por el hecho de vivir en la calle, puedes contactar con nuestro equipo jurídico trucando o enviando un mensaje al teléfono 635 439 400 y a través del correo electrónico juridic@arrelsfundacio.org. Recogeremos el caso, orientaremos y daremos apoyo jurídico. La denuncia tanto por parte de las víctimas como de la ciudadanía es muy importante para poder registrar, cuantificar y visibilizar esta realidad y provocar un cambio en la legislación.

• Es necesario luchar contra estereotipos y prejuicios que pueden derivar en insultos, violencia física, desprecio, intimidación, burla, robos o incluso la muerte; se trata de agresiones invisibles y poco denunciadas.

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