¿Qué datos tenemos?

En Barcelona hay más de 4.700 personas sin hogar. Desde 2008, los datos se actualizan de forma periódica (consulta el histórico de recuentos). Gracias a los recuentos y censos, sabemos que:

  • 1.239 personas duermen en la calle en Barcelona en el marco del estado de alarma (según el recuento organizado por Arrels Fundació en mayo de 2020). Se trata de una cifra similar a la del año pasado, pero hay un hecho diferencial que agrava la situación: Para hacer frente a la crisis por coronavirus se han abierto más de 600 plazas de emergencia, es decir, que hablaríamos de cientos de personas más en situación de calle, que se han podido resguardar en estos recursos temporales.

  • 2.662 personas duermen en recursos públicos y privados de la ciudad (según el recuento de la Red de Atención a Personas Sin Hogar, de mayo de 2020). Esta cifra es más del doble que hace 12 años.
  • 836 personas viven en asentamientos (solares, fábricas y locales en desuso), según datos municipales. Significa un 93% más que en 2015.

El censo de personas que viven en la calle que organizamos anualmente nos permite conocer la situación de las personas que viven al raso en la ciudad. Esta acción se enmarca en la campaña europea para acabar con el sinhogarismo, impulsada por la organización World Habitat, y nos ha permitido entrevistar a más de 1.400 personas entre 2016 y 2019. El informe Viure al carrer a Barcelona. Radiografia d’una ciutat sense llar analiza en profundidad los datos obtenidos durante los censos en Barcelona y los complementa con otros datos y con las reflexiones de personas que han vivido en la calle y de profesionales.

 

 
 
 
 
 

Vivir en la calle durante la pandemia

A finales de noviembre salimos a la calle para encuestar a las personas que viven al raso en Barcelona y saber, entre otras cosas, cómo viven la pandemia de la covid-19. El 22% nos han explicado que nunca antes habían vivido en la calle, más del 80% no han utilizado las plazas de emergencia habilitadas por la covid-19 y un 34% se han hecho pruebas PCR, a pesar de tratarse de un colectivo de riesgo. Más información.

En 2020, dijimos adiós a 66 personas que vivían o que habían vivido en la calle en Barcelona y que murieron en el último año. Tenían una media de edad de 56 años; esto significa 26 años menos que el resto de barceloneses y barcelonesas que también nos han dejado.

 

¿Qué se está haciendo?

En Barcelona se trabaja desde hace años para luchar contra la problemática del sinhogarismo. Desde el año 2008, la Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar (de la cual forman parte una trentena de entidades sociales, como Arrels, y el Ayuntamiento de Barcelona) organiza recuentos de manera periódica para saber cuántas personas duermen en las calles de la ciudad y poder dimensionar la problemática. Consulta el histórico de recuentos.

En el ámbito municipal existe también el Plan de lucha contra el sinhogarismo de Barcelona 2016-2020 impulsado por el Ayuntamiento con el objetivo de detallar las políticas a desarrollar para abordar la problemática del sinhogarismo.

A pesar de todos estos esfuerzos y los recursos empleados, el hecho de dormir en la calle no se considera una situación de urgencia en Barcelona y los retos aún son muchos. Es necesario ir más lejos, con políticas y recursos que miren a medio y largo plazo y, mientras, habilitar espacios en cada barrio para que las personas tengan un lugar seguro donde estar.

En cualquier caso, el objetivo debería ser dar estabilidad a la persona y que sepa que, una vez sale de la calle ya no volverá.